Sin avisar, te sorprende este inmenso castillo en medio de la Ribera del Duero. Sé que las fotos no le hacen justicia, pero entre baches , coches y camiones por medio. no pude sacar mejores instantáneas dede la carretera.Doy fe, que no quise hacer a ninguna de las partes de mi coche protagonista, de ninguna de las fotos en las que se me ha colado.
De vuelta a la normalidad... Despues de unos días de... no se si llamarlos descanso, por que vuelvo mas cansada que antes de irme. Quien algo quiere algo le cuesta...¿ no?
Ni contigo ni sin ti tiene mi pena remedio contigo porque me matas sin ti porque me muero ni contigo ni sin ti tiene mi pena remedio.
La había amado como un demente desde aquel día en que quedaron en una vieja cafetería; al tropezarse con una silla no dijo nada, él supo entonces que era una chica más bien callada.
Aquella noche él la besó apasionadamente en Mambolero mientras bailaban entre la gente, se preguntaba si aquel mareo sería el amor y si lo era porqué sentía tanto dolor.
Ella decía que no quería una historia seria y él le pregunta si era posible amar a medias, aunque sabía que la respuesta era que no la sola idea de estar sin ella le daba horror; y ahora se pasa cada segundo en el hospital con otros locos que le preguntan que hicieron mal, y él les contesta con la mirada que en el amor no hay nada malo lo inevitable es el dolor.
Y es que él debía de haberse entonces imaginado que es muy difícil vivir así tan enamorado, es un veneno que te arrebata el corazón, pierdes el sueño y los papeles y la razón.
Si es que él tendría que haberse entonces imaginado que es muy difícil vivir así tan enamorado, es un veneno que te arrebata el corazón, pierdes el tiempo y los papeles y la razón.
Yo no sé lo que le dio, qué es lo que le hizo a él que lo volvió loco de amor, estaba loco de amor...
Te quiero escribir una poesía de amor que hable de ti, que hable de mí.
Serán versos en el aire que puedas respirar, que te empapen el alma, que te empapen de amor; serán letras con verdad unidas en mi corazón para decirte: Que te amo, que te quiero, que te sueño, que te necesito.
Que te amo, que te quiero, que te sueño, que te necesito.
Cómo puedo explicar lo que el alma intenta decir, trato de entender que amar puede ser así.
Evitaré mientras pueda martirizar mi existir, dejaré al azar la suerte de sentirte aquí.
Recitaré mi poesía de amor sólo con mis besos; en ellos te diré que te amo, que te quiero, que te sueño, que te necesito.
que te amo, que te quiero, que te sueño, que te necesito.
No sé si es demasiado tarde aunque no me importa; tantas palabras existen, que debiera ser posible decirlo todo, pero no es así.
Hoy descubrí con todas las letras, de una u otra forma unidas, creo que no sabría explicar lo que con un beso te digo:
Te digo lo sincero, te digo de ti que quiero, te digo de mi espera, te digo mereció la pena tanto lustro de aprender a decir con un simple beso.
Te digo lo sincero, te digo de ti que quiero, te digo de mi espera, te digo mereció la pena tanto lustro de aprender a decir con un simple beso... con un simple beso...
Que le debo a la vida que me castiga, que le debo que deba rendirle cuentas, cuando llega lo bueno si es que lo hubiera, no creería que llega ni aunque lo viera.
Quién escribe el destino, quién es mi dueño, que me roba el sentido y el sentimiento, no merezco vivir así , no, no lo merezco, no pretendo riquezas ni esta eterna pobreza.
Dime vida, que te debo yo, por que así me castigas sin motivo ni razón; me niegas las esencias del cariño y del placer, las manos delicadas y los besos de mujer.
Dime vida, que te debo yo, por que así me castigas sin motivo ni razón; me niegas las esencias del cariño y del placer, las manos delicadas y los besos de mujer.
Donde duerme la suerte, que se despierte, que me tiene perdido en el olvido, ya no tengo ni fuerzas ni ganas tengo, ya no espero ni malos ni peores tiempos.
Unas veces por joven y otras por viejo, nunca sabes de nada, los años llegan y lo malo es que pasa y nada pasa, luego llegas a anciano y el tren se escapa.
Dime vida, que te debo yo, por que así me castigas sin motivo ni razón; me niegas las esencias del cariño y del placer, las manos delicadas y los besos de mujer...
Dime vida, que te debo yo, por que así me castigas sin motivo ni razón; me niegas las esencias del cariño y del placer, las manos delicadas y los besos de mujer...